Desde cafeterías de especialidad hasta espacios históricos que combinan sabores con relatos de que atraviesan generaciones. Casa de Antón, ubicada sobre la avenida Monseñor D’Andrea, propone un ambiente cálido rodeado de verde y repostería artesanal. Muy cerca, Felipa Café de Especialidad conquista con cafés cuidadosamente preparados y su inconfundible budín de zanahoria, entre otros manjares.
Pero si hay un sitio que resume parte de la gastronomía tandilense es Época de Quesos. En la esquina de 14 de Julio y San Martín, este lugar clásico conserva el espíritu de una tradición familiar profundamente ligada al desarrollo turístico de la ciudad. Ofrece desayunos y meriendas campestres, picadas y productos regionales, cuando desde hace más de treinta años Teresa Inza transformó una antigua esquina abandonada en este sitio emblemático. Rodrigo González Inza, hijo de Teresa Inza y uno de los propietarios, siguió el legado. “Estamos preparados para recibir al visitante de 9:00 a 23:00 y la cocina está abierta de corrido. En cualquier horario se puede pedir cualquier plato. Si alguien quiere comer una fondue a las 10:00 de la mañana, la hacemos”, detalló. La frase resume parte del espíritu de la región: detener el reloj, disfrutar el presente y convertir cada comida en un momento inolvidable y anecdótico.


