Nueva Corinem -@nuevacorinea- es un sitio fascinante que funciona sobre las ruinas de la antigua fábrica de ladrillos y tejuelas Corinema, donde en su apogeo empleó a más de cien personas.
“En septiembre del 2022, con la familia tomamos este proyecto cuando descubrimos el predio en abandono, con el fin de patrimoniar y devolverle esa industria que supo ser tan vital para el pueblo de Altamira, pero ahora sin humo combinada con cultura y turismo como bandera”, relató Ariel Achilli, a cargo de la iniciativa.
En pleno proceso de restauración sin modificar las instalaciones, abrió sus puertas para quienes buscan conocer los icónicos túneles abovedados, los viejos hornos de cocción y la imponente chimenea de 25 metros de altura, inaugurada en 1947.
“Acá hay que poner verde entre tanto ladrillo y hormigón, le comenté a mi papá, y entonces decidimos implantar varietales aprovechando el apogeo del enoturismo y la magia que cuentan los túneles”, continuó.
Con su arquitectura única de singular estilo, se trata de uno de los dos únicos modelos de este tipo de fábrica que quedan en pie en el país con un horno Hoffman de calor continuo, patentado en la Alemania del siglo XIX.
Pero Nueva Corinema no solo es historia. En la primavera de 2023, con el objetivo de crear el “Vino de Tejuela”, sus propietarios plantaron un viñedo experimental con 1400 ejemplares, de malbec, merlot, pinot grigio, cabernet franc, sauvignon blanc y marselan.
Es solo el comienzo de algo más ambicioso que un viñedo. Este espacio busca promover la cultura local y crear actividades multifacéticas junto a la comunidad: arquitectura, historia, fotografía, arte, cata de vinos y gastronomía a los fuegos.
Este 15 de febrero se realizará en ese predio la 4° edición del festival Ruinan Sunset, con exposiciones artísticas, djs en vivo, expo de autos, gastronomía y coctelería local.


