En Huanguelén, partido de Coronel Suárez, una antigua expendedora de YPF tiene un relato de restauración inusual.
Alejandrina Perez Bravo oriunda de allí inició este proyecto de remodelación con la idea de atraer turistas que puedan vivir una experiencia diferente.
“Apunto a un atractivo bien de pueblo y no solo a lo que estamos acostumbrados que son los viajantes”, contó Lali, propietaria de @latorrehuanguelen.
Su abuelo fue dueño de unos terrenos ubicados frente a la plaza principal, que con el tiempo llegaron a ser el sitio donde funcionó una de las primeras estaciones de servicio de la zona. Corría el año 1945.
“Pasé ahí casi toda mi infancia, mi papá trabajaba en la gomería y la escuela estaba enfrente: así que era salir y cruzar”, rememoró.
Después de pasar un largo tiempo fuera del poblado, la vida la acercó a sus raíces pero como no tenía un sitio en el cual hospedarse pensó en renovar la icónica oficina de la YPF. Poco a poco lo transformó en un extravagante departamento, con terraza y vista privilegiada para disfrutar de los atardeceres junto a un fogón.
La joven anfitriona esta en todos los detalles. Recibe a sus huéspedes con alfajores de producción local, una guía de recomendaciones en parrillas y bares junto a un voucher con descuento para la próxima visita junto con stickers alusivos.
“Mi idea es presentar todo lo que tiene el destino en una sola opción con hospedaje, gastronomía y circuitos”, agregó esta entusiasta.
Cada edificio recuperado es un puente donde la historia se encuentra con el presente. Estas iniciativas inspiradoras demuestran que con determinación y colaboración es posible crear espacios distintos para compartir experiencias prometedoras. La Provincia, un destino bueno, bonito y bonaerense con memorias, empuje y muchos sueños por realizar.


