Carlos Casares, Buenos Aires — La fuerte tormenta que azotó a Carlos Casares el pasado viernes por la tarde dejó un saldo de más de 50 familias afectadas, principalmente en los barrios Pecorelli y Balbín. Ante esta situación, el área de Hábitat y Desarrollo Social del municipio activó un operativo de emergencia para atender a los damnificados y evaluar los daños estructurales en las viviendas.
Valentina Gorri, directora de Hábitat, brindó detalles del trabajo realizado y del despliegue que se llevó adelante desde los primeros minutos posteriores al temporal.
“Tomamos dimensión de la gravedad al llegar al barrio”
En diálogo con este medio, Gorri relató que la primera alerta llegó apenas terminó la tormenta:
“El día viernes, luego del temporal, se contactó una de las familias afectadas del barrio Balbín, por lo que decidimos acudir con nuestra guardia de Desarrollo Social y trabajadoras sociales de guardia, junto a la directora Mica Jaquet. Nos encontramos con que no podíamos ingresar con vehículos por los destrozos que había originado la tormenta y ahí tomamos dimensión de la situación”, señaló.
Frente al escenario crítico, el equipo resolvió ampliar el operativo.
“Inmediatamente llamamos a todas las trabajadoras sociales del área y al personal administrativo, además de albañiles y maestro mayor de obras”, agregó.
Relevamiento casa por casa
El operativo se organizó por sectores para lograr un relevamiento eficiente.
“Nos dividimos por sectores y manzanas afectadas. Comenzamos por el barrio Pecorelli, luego fuimos al barrio Balbín e identificamos cada una de las familias que fueron atravesadas por esta tormenta”, explicó Gorri.
Durante este recorrido, el equipo municipal evaluó tanto daños materiales como situaciones de salud o riesgo social:
“En las consultas preguntábamos si había alguna afección de salud, si estaban con algún tratamiento médico, si tenían lugar para alojarse o si nosotros debíamos evacuarlos. También pedimos los contactos telefónicos para regresar”, detalló.
Planificación y despliegue
Tras el relevamiento inicial, se realizó una reunión interáreas para coordinar las acciones.
“Inmediatamente hicimos una reunión con la Secretaría de Desarrollo Social y personal de otras áreas municipales con la intención de planificar las acciones a realizar y además cuantificar la cantidad de familias afectadas”, indicó la directora.
El sábado por la mañana, el trabajo se profundizó junto a Obras Públicas:
“Se coordinó cómo nos íbamos a desplazar en los sectores afectados. Hicimos cuadrillas de trabajadoras sociales, empleados municipales y sumamos un albañil y un maestro mayor de obras para que puedan hacer un diagnóstico de la situación. Lo más urgente del momento eran los techos de las viviendas”, puntualizó.
Entrega de materiales y asistencia inmediata
Gorri destacó que el intendente ya había gestionado materiales esenciales a través de la Provincia.
“El Intendente ya había gestionado materiales como chapas, tirantes y clavaderas. Con el diagnóstico que habíamos realizado, hicimos el recorrido ya con la entrega de los materiales a las familias damnificadas”, afirmó.
El operativo permitió asistir rápidamente a la mitad de los hogares que presentaban daños severos:
“De un total de más de 50 familias afectadas, el día sábado asistimos a unas 25 con materiales, y del resto se está encargando Obras Públicas, con los arquitectos evaluando la construcción y la viabilidad de esas nuevas construcciones”, concluyó.


