UNICEF trabaja con cuatro municipios de la Provincia de Buenos Aires en la promoción de una alimentación nutritiva y la creación de entornos saludables en el marco de Municipio Unido por la Niñez y la Adolescencia (MUNA), una estrategia de trabajo territorial dirigida a que pongan en el centro sus agendas los derechos de las chicas y los chicos.
Buenos Aires, junio 2024.- En 2021, Argentina aprobó la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, una medida clave para garantizar el derecho de niñas, niños y adolescentes a la salud y a una alimentación adecuada. “Es una ley integral que regula, además del etiquetado frontal de advertencias, la publicidad dirigida a chicas y chicos y la oferta de los productos alimenticios en los entornos escolares”, explica Verónica Risso Patrón, Oficial en Nutrición y Salud de UNICEF Argentina. Si bien su implementación comenzó en 2022, todavía persisten grandes desafíos en materia de malnutrición.
Según datos del Ministerio de Salud de la Nación (2019) hoy Argentina lidera el porcentaje de niñas y niños menores de cinco años con obesidad en América Latina. “Una alimentación no adecuada trae numerosas consecuencias en la salud en el mediano y largo plazo”, sostiene Verónica. Van desde la malnutrición por exceso, como el sobrepeso y la obesidad, hasta enfermedades no transmisibles como la diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. “Estas problemáticas se deben al consumo elevado de productos ultraprocesados, con alto contenido en sodio, azúcar y grasas, y un bajo consumo de alimentos frescos y de comidas caseras”, explica.
La salud y el desarrollo de las infancias y adolescencias están fuertemente condicionadas por el entorno en el que viven. Los entornos no saludables son aquellos que fomentan el consumo de una alimentación inadecuada, además de promover el comportamiento sedentario. Entonces, “la creación de entornos saludables, seguros y propicios es fundamental para mejorar la alimentación de las infancias y adolescencias”, asegura la experta, y agrega: “Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a una alimentación adecuada”.
La iniciativa MUNA es una estrategia de trabajo territorial dirigida a fortalecer las capacidades de gestión pública de los municipios para la elaboración de diagnósticos y planes de acción que garanticen los derechos de la niñez y la adolescencia en las comunidades. En este marco, UNICEF trabaja actualmente en cuatro municipios de la Provincia de Buenos Aires – Almirante Brown, Berisso, Carlos Casares y Ezeiza – en la promoción de una alimentación nutritiva y en la creación de entornos saludables. “Una alimentación nutritiva a partir de los primeros años de vida es un factor fundamental para un adecuado desarrollo y una vida adulta más sana”, señala Verónica. “Las escuelas, centros de cuidado infantil y establecimientos de salud desempeñan una importante función por ser su lugar de enseñanza, cuidado, desarrollo y socialización”.
UNICEF acompañó a cada municipio en la elaboración de un autodiagnóstico en 13 temas, entre ellos la situación nutricional, para que puedan hacer un análisis de la oferta de servicios. María Elena Sessarego, directora de Niñez y Adolescencia del municipio de Carlos Casares, explica sobre la utilización de los datos del Programa Nacional de Salud Escolar (PROSANE). “Se realizó un trabajo manual: contábamos con las planillas de cada chico evaluado, pero los datos no estaban estandarizados”, explica. “Con la evaluación pudimos ver el porcentaje de niñas y niños con malnutrición”. En el marco del proyecto MUNA, el municipio detectó que el 53% de las niñas y los niños de primero a sexto grado tenía problemas asociados al sobrepeso.
Luego de la primera etapa, se desarrolló un plan de acción que tomó en cuenta las características y necesidades territoriales para abordar la problemática y transformar los entornos. “Implementamos que una nutricionista concurra de manera activa y sostenida a las instituciones municipales que alojan niñas, niños y adolescentes”, cuenta María Elena. UNICEF propone que, tanto en los espacios escolares como en centros de cuidado infantil, de salud o recreativos en los que participan las chicas y los chicos, se promuevan una alimentación nutritiva, incluida la lactancia; se fortalezcan las capacidades de la comunidad a través de la promoción de hábitos saludables; y que se facilite la oferta y el acceso, ya sea distribuidos de forma gratuita o comercializados, a alimentos de mejor calidad nutricional. “En el municipio contamos con escuelas de jornada extendida que tienen comedor escolar y los alimentos los entrega Consejo Escolar”, explica Sessarego, y suma: “también existen otros ámbitos donde los niños toman el desayuno, el almuerzo y la merienda. En estas instituciones los alimentos son proveídos por el municipio y se trabaja con nutricionistas para lograr una dieta equilibrada”.
MUNA busca fortalecer las capacidades de los municipios, con formación, materiales y asistencia técnica en temáticas como primera infancia, inclusión educativa, entornos saludables, entornos libres de violencia y participación adolescente, entre otras. Sus acciones se desarrollan en 100 municipios de nueve provincias – 19 de ellos comprometidos con incluir en su agenda de gobierno la línea temática de promoción de alimentación nutritiva y entornos saludables – y cuenta con el compromiso de 640 funcionarios y personal técnico involucrados en su implementación. Así, UNICEF trabaja para que más de cuatro millones de niñas, niños y adolescentes sean alcanzados por los planes de acción desarrollados como parte de la iniciativa.


