Ubicada sobre la RN 3 Vieja, en Bahía Blanca, esta empresa familiar comenzó con 14 hectáreas y, en la actualidad, supera las 3.600 plantas. En un entorno rural, combina producción de aceites y conservas artesanales con propuestas gastronómicas y educativas.
“Nuestra actividad principal es la producción de oliva virgen extra, logrando un producto de alta calidad desde el campo a la mesa, ya que contamos con la almazara propia que permite la extracción de aceite dentro de las ocho horas de cosechado”, contó su propietario, Franco Tamburo.
Quienes visitan el establecimiento pueden realizar recorridos guiados con degustaciones y explicaciones técnicas sobre el proceso productivo. Durante la temporada de cosecha, entre abril y junio, también pueden participar de la recolección de aceitunas y vivir en primera persona el trabajo en el olivar.
La propuesta gastronómica incluye el Resto La Finca, que ofrece menús de tres y cuatro pasos con alternativas vegetarianas, veganas y aptas para celíacos. También cuenta con una casa de té que sirve infusiones acompañadas de pastelería fresca y opciones para las infancias.
“Con el objetivo de asegurar calidad, los productos utilizados en nuestros servicios varían según la estación. Trabajamos con pequeños emprendedores y productores locales, además de ofrecer nuestros vinos y café de especialidad”, añadió.
Entre las propuestas más especiales del lugar se destaca una cena a la luz de la luna en medio del olivar, que transforma el campo en un escenario íntimo y memorable.


