En Roque Pérez, el carnaval se vive lejos del cemento y cerca de las raíces. Entre calles tranquilas, plazas arboladas y el pulso de una comunidad que se reconoce en sus tradiciones, la fiesta recupera su esencia más auténtica. El Carnaval Rural transforma al pueblo en un punto de encuentro donde la música, el color y la participación colectiva se mezclan con el paisaje bonaerense, dando forma a una celebración simple y profunda, que invita a viajar, quedarse y compartir. No se trata solo de un desfile: es una experiencia que conecta identidad, memoria y alegría popular, y que reafirma al carnaval como una de las expresiones culturales más vivas del interior de la provincia.
En Roque Pérez, el carnaval conserva un espíritu cercano y participativo. Las comparsas nacen en los barrios y la celebración se vive como un gran encuentro comunitario, al que el visitante se integra con naturalidad.
“Los carnavales forman parte del patrimonio cultural y social de nuestra comunidad. Se sostienen gracias al compromiso de vecinos, instituciones y artistas locales, y llegan también a los parajes del partido para que todos puedan participar”, destaca Candela Barreneche, Directora de Turismo.
Ese trabajo conjunto no solo garantiza continuidad, sino que cumple una función social clave: lo recaudado se destina al fortalecimiento de las instituciones participantes.
En Roque Pérez, el carnaval vuelve a ser una excusa para encontrarse, celebrar en comunidad y disfrutar de noches llenas de música y tradición.
Se celebra el 14, 15, 16 y 17 de febrero, a partir de las 21 horas, en la Plaza Mitre, con música, carrozas, murgas, sorteos y un patio de artesanías, en un clima cercano y participativo que refleja la identidad y el espíritu festivo del pueblo.


