En el marco de una nueva política educativa distrital, los jardines Nº 906 y Nº 907 incorporarán durante el presente ciclo lectivo salas de 1 y 2 años. La medida, que se aplicará como prueba piloto, busca ampliar las oportunidades educativas desde los primeros años de vida y, al mismo tiempo, sostener el trabajo docente ante la baja en la natalidad que se viene registrando.
El Inspector Jefe Distrital, Marcos Rosenzuaig, brindó detalles sobre esta iniciativa que marcará un cambio significativo en la estructura de ambos establecimientos.
“El ingreso es voluntario y apunta a una educación desde los primeros años”
En diálogo con Casares Hoy, Rosenzuaig explicó el alcance de esta propuesta:
—¿Qué implica la implementación de estas nuevas salas?
—Se implementarán en los jardines 906 y 907 salas de 1 y 2 años. El ingreso de los mismos es voluntario y viene a dar una enseñanza desde los primeros años de vida, una propuesta que genera inclusión e igualdad de oportunidades. La misma se realizará en esos jardines en el presente ciclo lectivo como prueba piloto.
—Además del aspecto pedagógico, ¿qué impacto tendrá en el sistema educativo local?
—El ingreso de los niños y niñas de 1 año nos va a permitir mantener el trabajo docente, ya que ha bajado mucho la natalidad y eso se ve reflejado en todos los niveles. Cuidar el trabajo docente también es una política de Estado.
Una iniciativa que apunta a ampliarse
Desde la jefatura distrital adelantaron que, según los resultados de este primer año de implementación, la experiencia podría extenderse a otros jardines del distrito. La apertura temprana del camino educativo, remarcaron, fortalece la inclusión y garantiza igualdad de oportunidades para todas las familias.
Con esta medida, los jardines 906 y 907 se convierten en pioneros de un modelo que busca acompañar a las infancias desde etapas cada vez más tempranas, respondiendo tanto a necesidades pedagógicas como laborales dentro del sistema educativo.


