La secretaria de Desarrollo Social aclaró que, por ordenanza y mediante un comodato, el 10% de las viviendas entregadas debe destinarse a adultos mayores en situación de vulnerabilidad. También se refirió al caso de una joven que debe dejar la casa que compartía con su abuela fallecida y aseguró que el Municipio le ofreció acompañamiento económico y plazo hasta fin de año.
La secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Carlos Casares, Vanina Gandini, explicó los criterios que regulan la asignación de viviendas municipales destinadas a adultos mayores en situación de vulnerabilidad y se refirió a una situación particular que tomó relevancia tras el fallecimiento de una mujer que ocupaba una de estas casas junto a su nieta.
En diálogo sobre el tema, la funcionaria señaló que existe una ordenanza que establece que el 10% de las viviendas entregadas debe reservarse para adultos mayores que atraviesen una situación de vulnerabilidad y se encuentren inscriptos en el registro de viviendas.
Según detalló Gandini, estas unidades son otorgadas mediante un comodato, es decir, un acuerdo que permite utilizar la vivienda bajo determinadas condiciones. En este caso, la casa se asigna al adulto mayor y al grupo familiar que lo acompaña, pero una vez producido su fallecimiento, la vivienda debe ser restituida al Municipio para que pueda ser destinada a otra persona que reúna los requisitos establecidos.
“Una vez que la persona adulta mayor fallece, el grupo familiar que la acompañaba debe dejar la vivienda para que el Municipio le asigne a un nuevo adulto mayor en situación de vulnerabilidad e inscripto en viviendas”, explicó.
Catorce viviendas destinadas a adultos mayores
Gandini precisó que actualmente son 14 las casas municipales asignadas bajo esta modalidad y remarcó que quienes acceden a ellas no deben abonar una cuota, ya que se trata de viviendas pertenecientes al Municipio destinadas específicamente a este sector de la población.
La funcionaria sostuvo que el objetivo de esta política es garantizar que las personas mayores que atraviesan situaciones de vulnerabilidad cuenten con un lugar donde vivir y puedan tener estabilidad durante el resto de sus vidas.
El acompañamiento a la joven tras el fallecimiento de su abuela
Al referirse al caso particular de una joven de 20 años que vivía con su abuela en una de estas viviendas, Gandini indicó que desde Desarrollo Social mantuvieron una reunión con ella durante la semana pasada para explicarle las condiciones de ocupación de la casa.
“Lamentablemente falleció su abuela. La citamos, le explicamos la situación y ella entendió todo”, expresó la secretaria, quien agregó que desde el área municipal le ofrecieron acompañamiento mediante una ayuda económica para que pueda encontrar una alternativa habitacional.
Además, señaló que se le otorgó un plazo hasta fin de año para que pueda organizarse y evaluar cómo resolver su situación.
Gandini aclaró que, desde el comienzo, se le había informado a la familia que la vivienda se entregaba bajo la modalidad de comodato, vinculada específicamente a la presencia de la adulta mayor, en este caso su abuela, quien había firmado el acuerdo correspondiente.
“Queremos que el adulto mayor tenga la tranquilidad de tener su hogar el resto de su vida”
La secretaria de Desarrollo Social reconoció la difícil situación que atraviesa la joven y aseguró que el Municipio busca acompañarla durante este proceso, aunque remarcó que las viviendas contempladas en esta modalidad tienen un destino específico.
“Entendemos el dolor y la situación, por eso la estamos acompañando de diferente manera. Pero en este caso hay viviendas que son del Municipio para personas adultas mayores con vulnerabilidad y que están inscriptas en viviendas”, manifestó.
Finalmente, Gandini insistió en que la finalidad de esta política habitacional es brindar protección a los adultos mayores que más lo necesitan. “Queremos que el adulto mayor tenga la tranquilidad de tener su hogar el resto de su vida”, concluyó.


